Creo recordar, que hasta hace dos años en mi vida había una cosa llamada Verano.
Si si si!!! y era MARAVILLOSO.
Me acuerdo que me levantaba tarde de la cama, no había prisa.
Las noches pasaban rápidamente entre copa y copa al ritmo que la cartera cantaba "Toma que toma"... Todo era perfecto.
Había una cosa que era "ir a la playa" ...eso si que era fantástico. Sobre todo para mi madre que se pasaba la noche entera empanando carne y haciendo tortillas.
Los tupperwares, de miles de formas y colores se agolpaban en la encimera esperando a que un trozo de carne, o en su defecto un buen pegote de ensaladilla rusa del día anterior, se resguardasen en su interior hasta la hora de comer en "La playa" ( como me gusta esta palabra...playa... )
Y luego cuando llegabas allí la cosa era mucho mejor. Ahora tocaba encontrar mesa, debajo de un montón de árboles con olor a Vicks Vapor Ub. Lo que se hacía un poco aburrido era la sobremesa, tediosas sobremesas de dos horas, aunque normalmente a alguna mente pensante se le ocurría llevar una baraja para matar el tiempo ( cosa que si aún nadie sabe, detesto...tomad nota ) y... ¿Porqué habia que hacer tiempo hasta las 5 de la tarde? Alguien, supongo que un médico, merecedor de un premio Nóbel descubrió algo que se llama "Digestión" y que viene muy mal después de comer en "La Playa" ... Así que siempre había que esperar hasta las 5 de la tarde, porque había que hacer la dichosa "Digestión".
Pero cuando llegaban las cinco de la tarde...Ohhh....Si.... eso si que era apoteósico.
Había AGUA. Mucha mucha agua...En las playas hay agua, y olas y surfistas ( Lo intentan ) pero eso es lo de menos...ERA MARAVILLOSO!!!
En el agua disfrutaba igual que un enano, saltito pa aquí, saltito pa allá. Alguna ahogadilla... pelotitas inchables de color azul, enormes y con el nombre de una conocida marca de cosméticos ( de la que no pienso hacer publicidad en este momento ) estampada en los laterales.
Todo era maravilloso hasta que... llegaba la hora de salir. Lógicamente uno no es de pieda, y termina aburriendose de tanta agua...pero lo que pasaba en "La Playa" cuando te disponías a salir del agua...no tenía nombre. Los primeros síntomas son un horrible picor de ojos, con el consecuente enrojecimiento de los mismos, un desagradable sabor a sal en los labios ( que me recordaba a aquella época en la que yo pensaba que tomar el Vermouth era beberse el caldo de las aceitunas ) y una pequeña mutación temporal en las manos... ( que se arrugaban hasta parecer la pirula de un abuelete.)
Hasta ahí la cosa podía pasar...pero...lo de que se te pegase toda esa arena en los pies cuando volvías a la toalla??? Eso no era de recibo! luego ahí poniendo los pies debajo de una garrafa de agua mineral pa quitarlo todo, sacudir la toalla sin echarles arena a los de al lao... eso sin mencionar el mérito de agarrar la Toalla, el bañador mojao, el seco, el paquete de tabaco y el mechero sin que toda la gente que hay en la playa vea uno solo de tus vellos púbicos...
pero aún así, sabeis que? ...seguía siendo maravilloso. Lástima que hoy en día exista una cosa llamada empleo temporal y que en esta pequeña comunidad autónoma seamos muchos los que tengamos que renunciar a este pequeño caos que resulta recoger el tinglao después de ir a la playa...pero que mas dá... tenemos 9 largos meses de invierno para disfrutar la playa, aunque sea con jersey de cuello cisne y con botas de invierno...
y me preguntan por la playa? ... Claro que me acuerdo...y era maravilloso.
Big